El WiFi comunitario es una red formada por muchos puntos de acceso distribuidos —routers de hogares y puntos públicos— que destinan una parte de su capacidad a una red abierta, para que cualquier persona que esté cerca pueda conectarse.
En vez de levantar una red nueva desde cero, aprovecha infraestructura que ya existe: los routers que los proveedores de internet (ISPs) instalan en los hogares y los puntos de acceso de plazas, comercios y espacios públicos.
Cómo funciona
- Dos redes en un mismo router. El equipo del hogar emite su red privada de siempre y, además, una segunda red pública (lo que se conoce como homespot).
- Separadas por completo. Ambas redes se aíslan con VLANs y el tráfico público viaja por túneles seguros hasta el núcleo de la red, así que quien usa la red pública no puede ver el tráfico ni los dispositivos del hogar.
- Solo usa lo que sobra. La red pública funciona sobre la capacidad excedente del router y del enlace de fibra o cable; el ancho de banda que contrata el hogar no se toca.
- Un portal de acceso. Al conectarse, el usuario pasa por un portal cautivo donde se registra, usa minutos gratis o compra un paquete de datos.
- Un gateway central. Un WAG (Wireless Access Gateway) concentra el tráfico de miles de puntos de acceso, autentica a los usuarios y aplica las políticas de la red.
Por qué importa en América Latina
El acceso a internet se percibe cada vez más como un servicio básico, al nivel del agua o la electricidad. Pero llevar banda ancha a cada persona, en todas partes, es caro. El WiFi comunitario multiplica la cobertura usando redes que ya están desplegadas, incluso sobre routers que no son de última generación.
Qué gana cada uno
- Las personas: conectividad fuera de casa desde cualquier dispositivo con WiFi y navegador, sin descargar apps.
- Los ISPs: una nueva fuente de ingresos sobre la red que ya tienen (ver cómo).
- Municipios y comercios: su conectividad deja de ser una isla y se suma a una red integrada mucho más grande.
WiFi comunitario con Streetwifi
Streetwifi opera hoy una red de más de 25.000 puntos de acceso en Paraguay y Argentina. Cualquier persona puede conectarse 15 o más minutos gratis al día y comprar paquetes de datos si necesita más. La velocidad promedio está entre 20 y 50 Mbps, según la cercanía al punto de acceso.