Un enlace de fibra o cable suele tener más capacidad total que la que contrata cada hogar, y el router instalado en casa del cliente está encendido las 24 horas. Esa capacidad excedente ya está pagada y desplegada. El WiFi comunitario permite convertirla en ingresos sin tocar el servicio contratado por el cliente.
Cinco formas de generar ingresos
- Paquetes de datos para el público. Minutos gratis para atraer usuarios y paquetes pagos por tiempo, por tráfico o una combinación de ambos.
- Publicidad en el portal cautivo. Cada conexión pasa por un portal que puede mostrar campañas propias o de anunciantes externos.
- Beneficios para clientes propios. Datos extendidos fuera de casa o descuentos en planes premium como diferenciador frente a la competencia.
- Acuerdos con municipios y comercios. Conectividad para espacios públicos, recintos y pymes que quieren ofrecer WiFi a sus clientes.
- Marca blanca. Comercializar la red como un producto propio, bajo la marca del operador.
Qué considerar antes de lanzar
- Compatibilidad de los routers: soporte para múltiples SSIDs, VLANs y memoria suficiente para la configuración del túnel.
- Aislamiento: la red pública debe quedar separada de la privada (VLANs y túneles seguros) y nunca restar ancho de banda al cliente.
- Cobro: tarjetas, billeteras digitales y, idealmente, la opción de cobrar en la propia boleta del ISP.
- Regulación: el ISP licenciado es quien presta el servicio físico y responde ante la normativa de telecomunicaciones y de protección de datos de su país.
- Comunicación con los clientes: informar la activación en los términos y condiciones o en la boleta, y ofrecer la opción de apagar la señal pública.
- Medición: un dashboard con tráfico, usuarios únicos, horas pico y estado de los nodos para tomar decisiones.
Con Streetwifi
Streetwifi resuelve la tecnología —WAG, portal cautivo, autenticación, cobro y métricas— y trabaja con un modelo mixto: un componente fijo más revenue share sobre cada paquete vendido en la cobertura del ISP. Ver la propuesta para ISPs.